martes, 30 de abril de 2013


Volver al estado profundo, de no saber nada, o de pensarlo todo, es una lástima, como quisiera no ser yo, como quisiera no estar así. Miraba pacientemente como el calendario avanzaba, como se acababan las hojas de tanto escribir, y bajaban las botellas de vino, su vida se iba, se pasaba en el intento de querer estar en otro momento, uno que jamás viviría, porque su existencia era demasiado desgraciada como para poder optar a eso.
No quedaba lugar en su corazón.

Qué hay afuera, de este cuerpo que se odia.

jueves, 16 de agosto de 2012

No podría escribir sobre ti, porque aun no existe, no existes cerca. Vives escondido, vives tenue, entremedio de las siluetas de un recuerdo, de una llamada, y un anhelo. Naciste después de un tiempo, íntimo, escaso de amor y compañía, destructible y desechable. Ahora solo esperamos, no se qué, pero esperamos, tal vez que el calendario avance, las expectativas crezcan, pero tenemos toda una vida Honey! tal vez conmigo, tal vez sin mi.
Se viene el brillo de tus ojos a mi memoria, esta es la primera parte, quiero que vengan muchas más!


martes, 26 de junio de 2012

Invierno, una estación, un momento, un presente, que llega con lo dulce del frío y la compañía.
Momento de tranquilidad, momento en que te ves y hayas un puñado de colores que se van encendiendo, mas cuando te miro, cuando te encuentro entre los demás acromáticos.

Quédate, no te apagues, tus movimientos llaman mi atención. Quédate.

domingo, 24 de junio de 2012

Es tan poco

Lo que conoces es tan poco, lo que conoces 
de mi
lo que conoces son mis nubes
son mis silencios, son mis gestos
lo que conoces es la tristeza
de mi casa vista de afuera
son los postigos de mi tristeza
el llamador de mi tristeza.
Pero no sabes nada
a lo sumo
piensas a veces que es tan poco
lo que conozco de ti
lo que conozco, o sea tus nubes
o tus silencios, o tus gestos
lo que conozco es la tristeza
de tu casa vista de afuera
son los postigos de tu tristeza
el llamador de tu tristeza.
Pero no llamas.
Pero no llamo.

Mario Benedetti.

domingo, 17 de junio de 2012

Difuso

Tus cinco sentidos siempre estaban listos para captar lo que el entorno enviaba, cuerpo frío, débil de azúcar, lento y apacible.
Tu aspecto irradia a simple vista el esbozo por no entregar ni una sonrisa, yo no vi eso, vi una luz de tu alma, que abrigó durante horas mi cuerpo cansado, compartiendo caricias que valen lo que son, pero que existieron.
Al verte caminar entiendo miles de premisas instauradas en mi, contemplo tus movimientos suaves y bruscos, ingeniosos, latentes de afecto. Buscas en cada rincón atacar tu fobia, tu sudor que te impulsa a querer, tu mente que rehúsa entregarte y tus ojos que explican lo contrario. Tú, nadie más, tú. Algo extremo y disperso, sujeto a reglas menos comprensibles que mis relatos, tú, llenaste con sombras tus pies, los hundes, aprietas y queriendo flotar, para descansar e intentar revelar el olor de tu amor, el deseo de tocar la arena junto a una espalda quebrada por la espera.
No pretendo hallar la cura de tu dolor, solo quiero ser quien te de la mano.

miércoles, 13 de junio de 2012

Que pena siente el alma.

Que pena siente el alma cuando la suerte impía 
se opone a los deseos que anhela el corazón.

Que amargas son las horas de la existencia mía
sin olvidar tus ojos, sin escuchar tu voz.

Y sin embargo a veces la sombra de la duda
que por mi mente pasa como fatal visión.

                                                                                                         
                                                                                                                 Violeta Parra.