viernes, 26 de agosto de 2011

Algo para contradecirme o empezar.

Después de miles de pensamientos, discusiones conmigo misma, comentarios, supuestos y muchas cosas más, pude respirar bien, y decidir. Claro no es fácil cuando la mente esta nublada de pesimismo y dudas, preferentemente dejo éstas atrás con lo que quiero saber y lo que quiero sentir.
Mis amigos, los que siempre te dan la palabra adecuada, las personas que por tiempo y situaciones vividas se ganan esa etiqueta están, debo asumir que por algunas razones los dejé y llené sus bocas de consejos que jamás utilicé. Ahora se puede decir que, prefiero mirar y no decir nada, como no sentir más el corazón apretado, porque eso duele.
Siento que apostar por alguien tan pronto es un poco arriesgado, porque el tiempo y lo que compartes se acumula para poder decidir que quieres y a que estas dispuesto. Nada más que ver el lado lindo de las cosas, quedar con lo agradable, y hace un tiempo me di cuenta del valor de la gente, de la que te quiere y considera, personas que no tenía en mente, que pensaba que ya no existían, pero que por fin veo y asumo.
Vamos corriendo, vamos pero vamos y esto es una gran contradicción a muchas cosas escritas anteriormente, me dan lo mismo, y no es con rabia y resentimiento, cada uno sabe lo que se merece y puede tener, hay cosa que solo el viento sabe que vendrán, y eso es lo emocionante de la vida, la sorpresa y lo impredecible, aunque como seres humanos busquemos satisfacer esa necesidad, pero generalmente no queremos saber nada, y la vez tener el control de todo, gran contradicción. Y en la búsqueda de poder llevar a cabo los pensamientos en acciones podemos cometer errores, pero no importa, se aprende, y se retracta de lo que se puede.

A la vez sigo escribiendo, pensando, y buscando respuesta...
Entonces , ES UNA GRAN CONTRADICCIÓN!

domingo, 14 de agosto de 2011

Té.

Todo se juntó, un dolor de espalda, bastante raro, un fin de semana libre y frío, un sentimiento de melancolía más profundo aun, las ganas terribles de vivir bajo tu ropa de cama y la sed.  Sumado a la afición del consumo de té y la baja cuota de esplendor de este tiempo, ha llevado al decaimiento paulatino de las ganas de buscar un quehacer más extraordinario.
Pero no hay que ver tan mal a este cúmulo de asuntos y aconteceres de la vida, no hay que menos preciar el tiempo y la gente que vuelve después de mucho tiempo, hoy tuve una conversación con alguien muy especial, pero que deje que lo fuera por motivos de salud, mi vida la suya, sin tocarse hacía unos meses, mi pelo ya no sentía sus manos, pero eso no me inquietaba, en realidad no me pasaba nada, solo que fue grandioso darse cuenta que las heridas y las causas y la curiosidad ya estaba más que curada y eliminada. Así que aquí fue donde comprendí que estaba pasando, en que me estaba metiendo, en que podía gastar mi tiempo, o si era aceptado digamos, y ahí lo encontré, quería ganar, y quería enfrentar el miedo de querer, no sé porqué! Bastaron unas cuantas tazas de té un poco de azúcar, que ahora la consumo, y el calor de mi cama. Ya no hay más quejas, ni arrepentimiento, nada más de eso, es como contarle la verdad a tu mamá por algo feo que hiciste, es un alivio que supera y deja atrás todo el dolor de guata que existió, y ahí está, los días que vienen, y ahí están las fotos que quiero, los dulces que anhelo y el beso que espero.

                                                                                Siempre acompañado de pan.

viernes, 12 de agosto de 2011

Gente.

Todos decía que era de otro lugar, muchos le decían el Ruso, no lo sé bien. Mi abuelo me contaba que lo conoció cuando aun no estaba en esto, cuando tenía su familia, y la reconocía, y todo lo que poseía .
Yo lo miraba con algo de sospecha, pero me agradaba, tenía una sonrisa muy especial, y no me daba miedo, siendo que a todos mis amigos desde pequeños les causaba temor y se tejían mil y una historia. " Dicen que mató a sus hijos y que la culpa lo trajo a la calle, que su casa estaba maldita... que comía perros y que se llevaba a los niños que se portaban mal, los vendía en una feria y le daban comida por ello." 
Y así siempre fue, solo por las calles, sucio y pidiendo limosna, algo para comer, un abrigo. Era bastante conocido en la cuidad, algo típico si lo dejamos en términos más populares, el "tatita, "el Ruso", pero siempre sentí mucha curiosidad por saber quien era realmente.
Me preguntaba cómo una persona puede sobrevivir de esa forma, como llevar o como aguantar cada noche en la calle, sin comida, baño y gente que te acompañe, porque generalmente se les aborrece.
Así que cada vez que podía le daba algo, para que comiera o se comprara lo que el  necesitaba, no me atrevía a preguntar porqué estaba en la calle, qué le había pasado, donde estaba su esposa, sus hijos, que era de él, pero de a poco me fui encariñando y preocupando más, trataba de llevarle algo para las fiestas y saludarlo cada vez que lo veía, no sé ,en él sentía alegría cuando era reconocido por lo que era, una persona.
Un día después de llevarle algo de pan y plátanos, se acercó una señora ya algo mayor a mi, me dijo quien era y porque siempre hablaba con el ruso, yo solo le contesté que era alguien por el cual sentía cariño y preocupación, y que vivía cerca de donde él estaba. Ella me sonrió y dijo soy su esposa.
En mi mente pasaron miles de ideas, por qué ella permitía que su vida fuera tan miserable, por qué no estaban en su casa los dos y sus hijos,viviendo una vida normal, él llegando del trabajo y ella esperándolo con una taza de té al menos y un abrazo reponedor, por qué no sucedían esas cosas. Así que le dije¿ y usted dónde ha estado todo este tiempo?, aquí cerca- dijo- con mis hijos hemos intentado llevarlo a casa pero no está consciente de lo que tiene, él cree que es un vagabundo y que no posee nada, por eso está en la calle, de un,momento a otro surgió esa idea en su cabeza y se fue a la calle, nos dejó, nos olvidó, distorsionó todo, vive en vuelto en fantasías y delirios de una vida que no es de él, pero que ya está haciendo suya.
¿Pero que se puede hacer? - pregunté. Señalando donde dormía .
No lo sé, lo único que sé es que se siente bien contigo, eso es bueno, pero me duele que ya no lo tendremos más como el esposo y padre que era antes , solo queda el recuerdo de los momentos hermosos que vivimos y el poder ver la sonrisa cuando llegas y le das un saludo, yo no me puedo acercar, porque muero en ese instante, así lo he hecho todo este tiempo, solo quiero verlo bien.
Después de esa conversación, ya no me sentí triste por él, comprendí que tenía gente que lo amaba, y que no estaba solo, que siempre su esposa lo estaba cuidando así juntos hasta la muerte y en lo que pasara, un sueño un ideal que muchos aspiran alcanzar, el amor y la unión por siempre, y que a veces no sabemos apreciar, o solo lo tratamos de apartar de nuestras prioridades.


sábado, 6 de agosto de 2011


Cualquier noche de vuelta a casa . A veces  saliendo de ella sin saber que se puede encontrar.  

viernes, 5 de agosto de 2011

LLAMADA.

















Cuando buscas un
 teléfono y no lo encuentras,
 luego llega esa llamada 
y lo entiendes todo
. (06/08/11)
Que tus instintos y deseos no se vuelvan esclavos de lo que deberías hacer.

imagen: Anna Bodnar

Este tiempo.

 Estos días el sol ha brillado de forma increíble, es como si el aire me dice que lo respire profundamente, acá a no sé cuantos kilómetros estás un poco ocupado y entretenido por el reencuentro con los tuyos, amo que te sientas bien, amo que sonrías cuando estas en familia.
 Todo esto es dormir, comer y trabajar también gestar algún tipo de pensamiento que evoque tu figura o que me llame a buscar una escusa para no tener miedo.
He estado ocupada y cansada, la música siempre ha estado presente, mi cama también y cisne negro, pues sabes me abrigo y me acaricia cuando solo eso es lo que necesito. He tenido tiempo para caminar, observar, y crear, así como para hablar con otras personas y conocerlas , pero si para extrañarte, y sentir que me has hecho falta aunque son muy pocos días, pero que comparado con lo compartido anteriormente es inmenso, y no tener una señal de ti hace que aumente cada vez más. Y es demasiado profundo todo esto, estos meses o días, semanas u horas de tu compañía, algo nuevo y lindo, saltar como rana o gritar como elefante así, de forma divertida y algo creativa o talves solo preparar una taza de té que como tú dices " un té puede arreglar cualquier cosa" y el consumo ha aumentado en un 300% .
 Mientras escribo esto dan un comercial en la tele de la comida chilena, me recuerda a tus ganas de campo y de sabores típicos, algo que llamó mi atención, y que alimento con mi piel en cada instante.
" Había un perro en la calle, estaba echado mirando la  gente pasar, con esos ojos de perro callejero, noble y amigable, le di un trozo de pan, lo comió con muchas ganas y me siguió hasta que encontró a otra persona que le dio comida".
Es un temor, algo que me inquieta bastante, que me hace analogar los sucesos vividos con anterioridad en esta existencia, y que tiñen un poco con inseguridad las melodías.
Y bueno, el verse y sentirse está cerca, junto a miles de ideas que pueden llegar a ti, y que la llamada a reinventarse está hecha, solo es cosas de tiempo, y de querer, es importante decir que esto me hace muy bien, esto de solo sentir este " algo" conmigo o contigo, y calmarse y darse, así como por trocitos, de a poco, pero entero, sin decir una palabra forzada por un pretexto de no abandonarse, con unas sopitas cuando mi estómago esté hinchado y solo quiera llorar, pero que tu pecho haría que todo ese revoltijo fuera más cálido y chistoso. Junto con cargar series, y entusiasmarte con verlas, dando paso a respiros profundos y quejas, que fue una sola vez, que he prometido no sacar en momentos buenos, que podrían ser mejores si cocinara panqueques y con una flor en la boca aparecieras por mi casa. O algo italiano, algo decidido en dos segundos, o simplemente esas llamadas en horas raras.
En serio te extraño aunque hay demasiados "Changuichs" para comer por acá y los días estén muy soleados como para que la ropa se seque y he aprendido algunas canciones en la guitarra.

miércoles, 3 de agosto de 2011

Un paseo por las nubes

  Estaba soñando despierta con el sabor de las nubes, con su olor y su color. Con cumplir el deseo de viajar a ellas y robar un trozo de su espesor.
 El cielo estaba oscuro y distante, que me subí al techo para poder ver su textura un poco más cerca, como buscando la explicación a mi anhelo de crecer unos cuantos kilómetros y rasgar un extremo de una nube con el dedo y saborear su delicadeza. Fue así como me levanté muy temprano, me arreglé, usé ropa muy abrigada, esa que es parecida a la lana de oveja. Busque en la cocina, donde mi mamá guarda sus deberes y saberes, unas bolsas, las más grandes que encontré, llené mi mochila de ellas y con un suspiro corrí a tu casa. Te encontré dormida, en la mitad de un sueño y soplé en tu oreja, para que despertaras. Me miraste con los ojos llenos de lágrimas, pero no esas de pena, sino de emoción o asombro, solo decías: Esa nube, era deliciosa y gritaste, como que pasaron varios segundos para que tomaras conciencia de que ya estabas despierta.
Un poco más tranquila, me contaste tu sueño, exactamente igual al mío así que formamos juntos el plan final de subir y robarnos un trozo de nube, es interesante compartir sueños con otras personas, y no sentirte loca o desorientada cien por ciento en este mundo, que cada día es más raro e intenso.
Entonces te abrigaste como yo, porque llegamos a la conclusión de que haría frío, si detesto el calor, pero también me desagrada un poco el frío. Eso es ambiguo.
Fuera de tu casa, nos pusimos a ver las nubes, cual sería la indicada, cual deformaríamos con nuestro robo, pero disfrutaríamos como en una venganza por insinuarnos su belleza y su buen sabor, pero jamás poder ir y probarlas.
Así fue como cerramos los ojos, y deseamos con todas las fuerzas poder llegar al cielo, repitiendo " estoy creciendo, estoy llegando en un segundo te estaré devorando".
Creo que nos demoramos mucho tiempo, tenía la boca seca tanto decir esa frase, pero las ganas eran demasiado grandes, así que continué, de repente la temperatura comenzó a bajar, y me sentí envuelta en una suavidad increíble, no quería abrir los ojos, porque tenía miedo de ver lo que estaba pasando, pero lo pude hacer cuando escuché que reías y saltabas por todas partes. " Mira, mira ya estamos en las nubes, es lo mejor que puede pasar"- dijiste. Yo no podía decir una palabra, estaba desconcertada emocionada, de poder subir y disfrutar de lo que estaba pasando, así que te pedí que sacaras de mi mochila una bolsa y la llenaras de nube, mientras yo recorría el lugar, observando cada centímetro de lo que pisaba, de repente miré y vi que estaba en lo alto, me dio miedo y cerré los ojos. Y en un segundo estaba en mi cama, miré el reloj y eran las 6.43 de la mañana, lo único que pensé: oh fue un sueño bastante raro. Me llené de varias emociones, me sentía triste porque no era verdad, pero un tanto alegre porque aunque en sueños estuve en una nube.
 Después de almuerzo llegaste y te conté de mi sueño, reíste, como diciendo estas loca.
Antes de irte solo susurraste, "tengo la prueba de tu aventura."
                                                                                                         

                                                                             Para Caro. Muchacha de palabras raras.

Algo así

Crecí, entre gente rarisima, en la plaza cerca de mi casa había un hombre que siempre comía plátanos, me causaba curiosidad, pero jamas me acerqué a preguntar porque hacía eso. Un poco más allá estaba la señora Paty, ella era tan tierna, su sonrisa me invitaba a jugar fuera de su casa, solo para escuchar sus historias y comer de las frutillas que ella cultivaba en su patio.  Recuerdo que había un niño que siempre estaba solo, y con sus ropas sucias, no sé porqué el era así, mis amigos me decían que su mamá se había ido con un circo para poder mandarle comida y dinero y que su padre jamás volvió después de ir en busca de piedras azules al río del sur.
 Mi mamá era hermosa, tenia el pelo naranja y los ojos amarillos, le encantaba tocar la guitarra y tarariar canciones que su abuelo le había enseñado, canciones del campo, canciones con historias. Y mi padre era muy sabio, el siempre decía que las personas que amas son como las tortas, eliges las que más te gustan y te llaman la atención. Te traen cosas muy bellas, recuerdos, colores y sonrisas. Siempre están en los momentos importantes.

Ahora que crecí encontré la mía. Es verdad, y él es como mi torta. Me alimento de ella y jamás se acaba.

martes, 2 de agosto de 2011


        Tomarse un poco de tiempo.
Estaba buscando algo debajo de la cama , eso fue lo único que supe. Cuando desperté ya no estaba ahí solo encontré sus zapatos rojos y un envoltorio de chocolate y mi gata que me miraba con cara de extrañeza profunda. Al salir a la calle encontré el mismo envoltorio, no me pareció relevante, pero al darme cuenta que mientras caminaba habían botados muchos de ellos, decidí seguir su rastro, tal vez me daría una señal suya, pero lo único que encontré fue una banca vacía.

Vienes tú o voy yo?. El mismo camino, las mismas flores. La espera se hace eterna y el momento es intenso.

Desde que le dije a mi familia que en mi cuarto una niña con ojos color cielo, nada ha vuelto a ser igual. Me trajeron aquí, no sé por qué, es como que los dueños de la verdad son ellos, sin cabida en su mente el hecho de que lo que les decía es cierto. Esa pequeña me hacia feliz, me acompañaba, y me endulzaba los días. Quise compartir esto, pero no lo entendieron, ni lo vieron, y me dijeron loca. Y aquí estoy, en un lugar extraño, sin mis cosas y mi espacio, pero con aquella niña que hace mis días más gratos y espaciales. ( A veces una fantasía nos hace más felices que la realidad.)

Cuando era pequeña tenía un pollo, raro tener esa mascota. Pero normal en mi.